Nómada digital si tienes empresa o negocio: cómo tramitarlo
Si eres dueño, socio o administrador de una empresa y quieres venir a España con el visado de nómada digital, probablemente ya sabes que la empresa tiene que llevar al menos un año funcionando. Lo que casi nadie cuenta es que ese año, por sí solo, no convence a nadie. En los principales requerimientos de la Unidad de Grandes Empresas y Colectivos Estratégicos (UGE, el organismo que resuelve estas solicitudes), que analizamos el punto que más se repite en este perfil no es la antigüedad, sino otra pregunta: ¿esta empresa tiene actividad real o solo existe en el registro?
En este artículo te explicamos cómo se demuestra la actividad real con ejemplos que nos han funcionado, por qué no es lo mismo tener un negocio que tener una empresa, qué pasa si tu empresa es física (un restaurante, un taller) y cómo plantear tu función para que el expediente sea coherente si estas valorando utilizar tu empresa o negocio como vehiculo migratoriopara trmaitar el Visado o Residencia para Nomadas Digitales. Si todavía no tienes claro si este es tu perfil, empieza por nuestra comparativa de los tres perfiles del visado de nómada digital.
Tener un negocio no es lo mismo que tener una empresa
Es uno de los errores más frecuentes que vemos, y conviene aclararlo antes de hablar de pruebas. Hay muchas personas que tienen un negocio que funciona, con ingresos regulares, pero que nunca han constituido una sociedad jurídica(Ejemplo: LLC, S.L, S.A,SAS). Cobran directamente a su nombre por marketing de afiliados, por ventas en Amazon FBA, por trading, por visualizaciones en plataformas como YouTube o TikTok, o por una tienda online gestionada desde su cuenta personal. Se presentan como «dueños de negocio», pero a efectos de este visado no tienen una estructura jurídica detrás.
Eso importa porque el perfil de dueño de empresa necesita, precisamente, una empresa: una estructura societaria con personalidad propia, que cobra a sus clientes, tiene sus cuentas y puede tener una relación de trabajo contigo. Sin ella, tu situación se analiza de otra manera, y en muchos de estos casos los ingresos (por ejemplo, comisiones de afiliados o rendimientos de trading) son difíciles de encajar como teletrabajo para una empresa o para clientes.
Lo que solemos recomendar en estos casos es constituir la sociedad y que sea la empresa quien reciba los ingresos del negocio, y que después te pague a ti un salario o una remuneración por prestación de servicios. Así se crea la relación que el visado exige: una empresa con actividad y una persona que trabaja para ella en remoto.
Aquí hay un matiz de plazos que conviene tener presente desde el principio. Si la empresa se crea ahora, necesitará acumular el año de actividad que exige la ley, y tu relación con ella también tendrá que tener una antigüedad mínima (tres meses) antes de presentar la solicitud. Por eso, si estás en esta situación y piensas venir a España en el próximo año, lo mejor es empezar a ordenar la estructura cuanto antes.
La actividad real, el punto donde se detienen y se deniegan los expedientes de socios o dueños de empresa.
La ley pide que la empresa tenga al menos un año de actividad. Fíjate en la palabra: actividad, no antigüedad. Una sociedad constituida hace tres años pero sin facturación, sin clientes y sin movimientos bancarios no cumple ese requisito, aunque su certificado de registro diga lo contrario. Detrás tiene que haber movimiento económico.
En el perfil de empleado, esto rara vez es un problema, porque la empresa que contrata suele ser una compañía consolidada e independiente del solicitante. Cuando la empresa es tuya, la administración no tiene esa garantía externa, y por eso revisa con más detalle si la sociedad funciona de verdad o si se ha creado (o reactivado) para obtener el visado. En la práctica, es el motivo más habitual de requerimiento en este perfil.
Tu porcentaje de participación en la empresa cambia el análisis
No todos los socios se miran igual. En la práctica, a partir del 50 % de participación, es decir, cuando tienes el control de la empresa, la exigencia de probar la actividad real aumenta mucho. La razón es sencilla: si controlas la sociedad, controlas también tu contrato, tu salario y la carta que te autoriza a teletrabajar, así que la administración necesita otras pruebas que demuestren que la empresa funciona por sí misma y no solo como vehículo para tu solicitud.
Con una participación minoritaria, la empresa está controlada por otras personas y tu relación con ella se parece más a la de cualquier profesional que trabaja para una compañía independiente. Eso no te exime de demostrar la actividad, pero la mirada suele ser menos estricta.
Por eso es importante aportar documentación que acredite tu porcentaje exacto de participación, no solo que eres socio: el libro o registro de socios o accionistas, un certificado de participación emitido por la empresa, los estatutos o el acuerdo de socios (en una LLC, el Operating Agreement) y, si ha habido cambios, las actas o escrituras que los recogen. Si tu participación es del 50 % o más, plantéate desde el principio que la prueba de actividad real va a ser el centro del expediente.
Qué pruebas funcionan
No hay una lista cerrada. La actividad real se puede probar de distintas maneras, y la combinación adecuada depende de a qué se dedica tu empresa. Estas son las pruebas que más utilizamos y lo que demuestra cada una:
| Prueba | Qué demuestra | Ejemplos de documentación |
|---|---|---|
| Declaraciones anuales de impuestos de la empresa | Que la empresa ha declarado ingresos y gastos ante la administración de su país | Declaración de renta de la sociedad, estados financieros presentados |
| Movimiento económico | Que entra y sale dinero de forma continuada | Estados de cuenta bancarios de la empresa de los últimos meses, facturación emitida |
| Trabajadores | Que la empresa tiene estructura propia y no depende solo de ti | Nóminas, contratos, registros de afiliación a la seguridad social del país |
| Medios productivos y activos | Que la empresa tiene con qué trabajar | Equipos, vehículos, inventario, local, licencias de software, activos registrados a nombre de la empresa |
| Trabajos realizados | Que la empresa presta servicios o vende productos de verdad | Contratos con clientes, facturas, portafolio de proyectos, entregables |
| Actividad comercial digital | Que la empresa vende o se promociona activamente | Cuenta publicitaria (por ejemplo, de Meta) con campañas e inversión, tienda online con pedidos, perfiles comerciales activos |
Una sola prueba casi nunca basta. Lo que convence es que varias apunten en la misma dirección: declaraciones fiscales con ingresos, estados de cuenta que los reflejan y facturas o contratos que explican de dónde salen.
Algunos ejemplos de nuestra experiencia
En el caso de una tienda online, la actividad se pudo acreditar con la cuenta publicitaria de Meta asociada a la empresa: el historial de campañas e inversión mostraba una actividad comercial sostenida que complementaba la facturación. En otros expedientes hemos reforzado la prueba con activos que la empresa tenía a su nombre en el país de origen, porque demuestran que no es una sociedad vacía, sino una estructura con patrimonio y medios para operar.
Los medios productivos son distintos en cada empresa. Una agencia de diseño los demuestra con licencias de software, equipos y portafolio; una empresa de logística, con vehículos y contratos de transporte; una consultora, con proyectos entregados y clientes recurrentes. Por eso, antes de reunir documentación, conviene pensar qué necesita tu empresa para funcionar y cómo se puede demostrar que lo tiene.
Si tu empresa es física: restaurante, taller, comercio
Otro error frecuente que cometen muchos es querer venir como nómada digital siendo dueño de un negocio que funciona de forma presencial: un taller mecánico, un restaurante, una clínica, una tienda física. La empresa puede tener una actividad real impecable y, aun así, el expediente tropieza por otro motivo.
El problema no es la empresa, sino tu función en ella. Si te presentas como director o gerente de un negocio que necesita trabajadores en el local y a alguien al frente cada día, la administración se pregunta algo muy razonable: si tú te vas a España, ¿quién mantiene la empresa en marcha? Cuando la continuidad del negocio depende de tu presencia, el teletrabajo pierde credibilidad. Y si de verdad vas a dirigir la empresa desde aquí, puede que lo que encaje no sea la nómada digital, sino otra autorización, como el traslado intraempresarial o la residencia y trabajo por cuenta propia.
Por qué conviene un rol técnico y no directivo
En estos casos, la empresa nos sirve siempre que la persona que viene a España (el dueño o uno de los socios) desempeñe una actividad técnica que pueda hacerse en remoto, y no un puesto directivo del que dependa el día a día. Lo que solemos recomendar es replantear su función como prestador de servicios para la empresa: consultoría económica o financiera, diseño, marketing, gestión de proveedores, desarrollo de software. La función concreta depende de a qué se dedica la empresa, pero la idea es la misma en todos los casos:
- que sea un trabajo técnico, con tareas concretas que se pueden hacer desde cualquier lugar;
- que la actividad de la empresa no dependa de que tú estés presente;
- que quede claro quién se ocupa de la operación diaria en el país de origen (otro socio, un encargado, el equipo).
No se trata de inventar un cargo, sino de describir con precisión un trabajo que tiene sentido para la empresa. Un restaurante puede necesitar a alguien que lleve su contabilidad, su marketing digital o la negociación con proveedores; un taller, a alguien que gestione su facturación o su página web. Si esa función es real y está bien documentada, el expediente se sostiene.
Este cambio de enfoque debe reflejarse en la documentación: el contrato o acuerdo de servicios entre la empresa y tú, la descripción de tus funciones y, si hace falta, la actualización de cargos en la empresa. Si en los estatutos sigues figurando como único administrador con todas las facultades, hay que explicar cómo se gestiona la empresa en tu ausencia y puede ser un motivo de requerimiento o denegación.
La coherencia es trascendental en estos perfiles. Un error al presentar la documentación y probar el perfil puede ser fatal, pues las cuestiones de fondo, o sea que fundamentan el perfil no puedes reacerlas a conveniencia o cuando te llega un requerimiento o denegación.Conviene analizar y determinar la correcta estrategia antes de presentar.
Cómo te pagas a ti mismo importa
La forma en que recibes dinero de tu empresa dice mucho de la relación que tienes con ella, y la administración lo lee así:
- Salario con nómina: indica una relación laboral con la empresa. Encaja con la vía de cuenta ajena, siempre que la empresa cumpla los requisitos y alguien distinto de ti pueda respaldar esa relación.
- Honorarios por prestación de servicios: indica que trabajas para la empresa como profesional independiente. Encaja con la vía de cuenta propia y con el rol técnico del que hablamos antes.
- Solo dividendos o reparto de beneficios: es la situación más débil. Los dividendos retribuyen tu participación como propietario, no tu trabajo, y se parecen a una inversión pasiva. Una inversión pasiva no acredita teletrabajo.
Sea cual sea la forma, lo que cobras tiene que alcanzar los medios económicos mínimos del visado y tiene que poder verse: en tus nóminas o facturas, en los estados de cuenta de la empresa y en los tuyos. Si hasta ahora te pagabas de forma irregular (retiros cuando hacía falta), conviene ordenarlo con tiempo. Te explicamos las cifras en medios económicos para la nómada digital.
Quién firma tu autorización y quién sigue al frente
En la vía de cuenta ajena o trabajador contratado, la empresa tiene que autorizarte por escrito a trabajar desde España. Si eres el único socio y administrador, esa carta la firmarías tú mismo, y la administración lo sabe. No es necesariamente un obstáculo, pero sí significa que el resto del expediente tiene que pesar más: actividad real bien probada, funciones claras y una explicación de cómo funciona la empresa sin ti en el día a día.
Cuando hay otros socios o administradores, lo recomendable es que sea uno de ellos quien firme la autorización y el contrato contigo. Y en cualquier caso ayuda mucho aportar una descripción sencilla de la estructura: quién dirige, quién opera, quién atiende a los clientes. Responde por adelantado a la pregunta de la continuidad.
Documentación que suele necesitar este perfil
Además de los requisitos comunes del visado (titulación o experiencia, medios económicos, seguro médico, antecedentes penales), el perfil de dueño o socio necesita acreditar tres cosas: la empresa, su actividad y tu relación con ella.
Sobre la empresa
- Escritura o documento de constitución y estatutos
- Certificado reciente de vigencia o de que la sociedad está activa
- Documento que acredite tu porcentaje exacto de participación (libro de socios o accionistas, certificado de participación, acuerdo de socios u Operating Agreement) y quién administra la empresa
Sobre su actividad real
- Declaraciones anuales de impuestos de la empresa
- Estados de cuenta bancarios de la empresa
- Contratos y facturas con clientes
- Pruebas de medios productivos, trabajadores o activos, según la actividad
Sobre tu relación con la empresa
- Contrato laboral o de prestación de servicios, con tus funciones descritas
- Carta de autorización de teletrabajo desde España (firmada, si es posible, por otro socio o administrador)
- Nóminas o facturas que muestren lo que cobras
- Descripción de cómo se gestiona la empresa en tu ausencia
Recuerda que los documentos públicos extranjeros deben ir apostillados (la apostilla de La Haya es el sello que hace válido un documento de un país en otro) o legalizados, y traducidos al español por un traductor jurado.
Preguntas frecuentes sobre la nómada digital con empresa propia
¿Basta con que mi empresa tenga más de un año?
No. La ley habla de un año de actividad, no de un año desde la constitución. Una empresa con varios años en el registro pero sin facturación ni movimientos no cumple el requisito. Lo que hay que demostrar es que, durante ese tiempo, la empresa ha funcionado de verdad.
¿Influye cuánto de la empresa es mío?
Sí. Cuando tienes el 50 % o más, controlas la empresa y la administración examina con mucho más detalle si tiene actividad real. Por eso hay que acreditar tu porcentaje exacto de participación con documentación de la empresa y reforzar las pruebas de actividad. Con una participación minoritaria, la revisión suele ser menos estricta, aunque la actividad también hay que demostrarla.
Tengo ingresos de afiliados (o Amazon FBA, o trading) pero no tengo empresa. ¿Puedo usar este perfil?
No tal como estás ahora, porque este perfil necesita una sociedad. Lo que solemos recomendar es constituirla y que sea ella quien reciba los ingresos y te pague por tu trabajo. Ten en cuenta que, a partir de ese momento, empieza a contar la antigüedad que exige la ley, así que conviene planificarlo con tiempo.
¿Puedo pedir el visado si solo cobro dividendos de mi empresa?
Es la situación más complicada. Los dividendos retribuyen tu participación como propietario, no tu trabajo, y una inversión pasiva no acredita teletrabajo. Lo habitual es formalizar una relación de trabajo con la empresa (laboral o de prestación de servicios) y cobrar por ella.
Tengo un restaurante en mi país. ¿Puedo venir como nómada digital?
Puede ser posible, pero no como director del restaurante. Tendrías que desempeñar para la empresa una función técnica que se pueda hacer en remoto (contabilidad, marketing, gestión de proveedores) y demostrar que el negocio sigue funcionando sin tu presencia. Si tu intención es dirigirlo desde España, conviene valorar otras autorizaciones.
¿Qué hago si recibo un requerimiento sobre la actividad de mi empresa?
Un requerimiento no es una denegación: es la oportunidad de completar el expediente. Tendrás un plazo para responder, y lo que aportes ahí suele decidir el resultado. Lo importante es contestar exactamente a lo que se pide, con pruebas que se refuercen entre sí, no con más documentos sueltos.
¿Quieres saber si tu empresa encaja?
En este perfil, casi todo depende de los detalles: a qué se dedica tu empresa, cómo puedes demostrar que funciona, qué función vas a desempeñar y quién queda al frente. Si quieres que lo revisemos contigo antes de preparar la documentación, puedes reservar una consulta para valorar tu caso o escribirnos por WhatsApp. Y si prefieres empezar por tu cuenta, descarga nuestra guía gratuita de nómada digital.



